sábado, 12 de octubre de 2013

DE CINE: FRANKENHOOKER (VICIOS DIABÓLICOS, 1990)

Año: 1990
País: USA
Duración: 85 min
Director: Frank Henenlotter
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ARGUMENTO
Jeffrey es un joven electricista que tiene como hobbie la bioquímica. En una reunión familiar en la que se celebra el cumpleaños de su padre, Jeffrey presencia la muerte de su novia, Elizabeth, despedazada por la cortadora de césped que acababan de regalar al homenajeado. Jeffrey coge alguna de las partes mutiladas, y las lleva a su taller. Su objetivo es devolver a la vida a Elizabeth, recomponiendo su cuerpo y animándolo con la energía eléctrica de una gran tormenta que se producirá en un par de días. Pero para ello necesita encontrar miembros frescos con los que componer un nuevo cuerpo para Elizabeth. Las prostitutas del otro lado de la ciudad serán las candidatas perfectas para conseguir un cuerpo para su chica


COMENTARIO
Otra muestra más de la inutilidad cañí a la hora de traducir títulos de films foráneos. Frankenhooker viene significado algo así como “Frankenputa”, aunque aquí fue rebautizado con el extremadamente original, sugerente y poco trillado nombre de “Vicios diabólicos”.
El director de tamaña bizarrada no es otro que Frank Henenlotter, que entre cesta y cesta de deformes nos obsequió con dos locuras para la posteridad; esta Frankenhooker y la descacharrante Brain damage.


Cierto es que si echamos un tanto la vista atrás para contemplar la filmografía de Henenlotter, podremos ver que hay mucho espacio entre cada trabajo. Ésto se debe a que el tito Frank, además de ser uno de los directores más imaginativos y talentosos a nivel underground, es también un hombre de principios que ha rechazado multitud de ofertas de productores de estratos más altos.
Y… por qué?? Porque nadie tiene que decirle cómo dirigir sus películas y qué puede o no puede aparecer en ellas. Con dos cojones, todo mi respeto para usted, caballero.
En “Frankenputa” lo que vemos es un film de serie B con un aroma ochentero que tira de espaldas, pese a estar hecha en 1990, rodada con un desparpajo increíble. Se nos presenta una nueva lectura del mito de Frankenstein, incluso puede recordar a Re-animator, aunque todo bajo el singular punto de vista de un tío como Henenlotter.


El argumento gira en torno a Jeffrey, electricista aficionado a la medicina, con sutiles ínfulas de mad doctor, que trata de reconstruir el malogrado cadáver de su adorada novia para devolverle la vida a cualquier precio. Para ello se desplazará a los bajos fondos de la ciudad de Nueva York, lugar en el que captará a un grupo de putillas callejeras para despiezarlas y hacer una suerte de puzzle con el que resucitar a su parienta.


Como imaginaréis, estamos ante una desternillante exhibición de humor negro, prostitutas explotando, gore a litros, amputaciones… en definitiva, todo  lo que se puede esperar de un director como él. Sin duda, siempre preferiré una filmografía escueta y con semejante calidad antes que un chorro de películas de terror comercial.
Si quieres ver una peli entretenida, divertidísima y muy bien dirigida (dentro de las lindes del cine de bajo presupuesto, no nos llamemos a engaño) dale una oportunidad a “Frankenputa”, seguro que me lo agradecerás.
NOTA: 8/10

viernes, 27 de septiembre de 2013

DE CINE: HAPPINESS (TODD SOLONDZ, 1998)




Año: 1998
País: USA
Duración: 139 min
Director: Todd Solondz
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ARGUMENTO
Irónica, crítica e inmisericorde comedia sobre los miembros de una familia de un suburbio de New Jersey. Un matrimonio a punto de divorciarse, tres hermanas y sus maridos, novios y amantes ocasionales. Tras una aparente normalidad, todos los personajes ocultan algún secreto y alguna que otra perversidad.
COMENTARIO
Hoy volveré a salir de la temática habitual del blog comentando “Happiness”, film independiente que supuso el tercer largo del director Todd Solondz. No se trata de nada que tenga que ver con el terror, gore o ciencia ficción, pero al fin y al cabo creo que merece un análisis en mi humilde espacio, ahora entenderéis por qué.
Happiness es un drama con toques muy sutiles de comedia negra y ácida, con una fortísima crítica al “american way of life” en general y una visión de los sucios recovecos de la mente humana en particular. Se supone que la peli habla de la felicidad, aunque Solondz nos deja entender que los personajes que pululan por ella dependen de la satisfacción sexual para conseguirla.


Así pues tenemos una serie de historias entrecruzadas, principalmente sobre una gran familia aparentemente perfecta y algunas personas que orbitan a su alrededor, donde todos y cada uno, debajo de su supuesta dicha, esconden multitud de secretos oscuros, parafilias y demás movidas.
Para el recuerdo son algunos roles como el del sádico acosador telefónico que pega con su semen notas a las paredes con información de sus víctimas; la escritora que fantasea morbosamente con ser secuestrada y violada; la frígida que no soporta el contacto con los hombres; el chavalito pre adolescente obsesionado con llegar a eyacular o el padre de familia, psiquiatra de profesión, que tiene sueños de asesino de masas además de masturbarse encontrando excitación en revistas de moda infantiles.


Lo que Solondz nos plantea es un escrutinio muy de cerca de una familia americana de clase media cualquiera, en el punto donde sus vidas comienzan a quebrarse y la posibilidad de regeneración cada vez se antoja más lejana. Una cínica y ácida reflexión a la hipocresía, la infelicidad y la ignorancia de la sociedad norteamericana.
La mayor parte de los personajes hace gala de una doble moral, como casi todos nosotros en mayor o menor medida, y los restantes llevan una doble vida oculta de la que nadie, en un principio, podría llegar a sospechar lo más mínimo.
Happiness puede cruzar y transgredir la línea que separa la comedia del drama fácilmente, pero de forma que eres tú el que decide qué te resulta gracioso y qué no. Me explico, hay momentos dramáticos en los que se me ha escapado alguna carcajada, y sin embargo en algunas situaciones más cómicas me he quedado helado, horrorizado y sin saber de qué forma digerir  lo que veía.


Aunque la calificación sea para mayores de 18 años, lo cierto es que no es para todas las personas mayores de edad. Un absoluto catálogo de infidelidades, paranoia, sadismo, masoquismo, pedofilia, asesinatos o violaciones que son como puñaladas en el costado. Puñaladas porque sabemos que son seres humanos que te puedes encontrar en cada esquina,en cada barrio, ciudad y país. Seres humanos verdaderos.

NOTA: 8,5/10

miércoles, 18 de septiembre de 2013

DE CINE: BLOOD DOLLS, LA VENGANZA DE LOS MUÑECOS





Año: 1999
País: USA
Duración: 84 min
Director: Charles Band
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ARGUMENTO
Virgil es un excentrico multimillionario que esconde un terrible secreto. Su priviliegiado cerebro le ha permitido crear unos muñecos con vida propia dispuestos a cumplir las órdenes de su amo. A través de ellos, Virgil planea vengarse de aquellos que le traicionaron. Y la venganza será sangrienta...


COMENTARIO
Hace un par de días, en uno de los pocos ratos libres de los que dispongo, me dí una vuelta por el centro de Barcelona para ejercitar uno de mis mayores hobbies: buscar pelis de segunda mano en tiendas especializadas. Que si, que no es un hobbie precisamente emocionante, estoy de acuerdo, pero… soy así de raro, qué vamos a hacerle.
En esta ocasión contaba con la compañía de mi buen amigo Dani Krudo, bajista de empanadilla de pus y coautor de “La configuración del Lamento”, nuestro humilde fanzine con el que intentamos vomitar nuestras opiniones al mundo. Entre todo el material disponible en las estanterías, una remesa nos llamó poderosamente la atención; estoy hablando, cómo no, de Blood Dolls, película de apariencia infame que tenía en la etiqueta de la portada una pista de su dudosa calidad: 2 míseros euros.
En vista de que había gran cantidad de copias disponibles, Dani y yo agarramos una cada uno mientras nos mirábamos con expresión de ¿Realmente, a nuestra edad, somos capaces de seguir comprando esta mierda? Pues claro que sí, joder, y encima orgullosos.
Blood Dolls supone la enésima incursión de Charles Band y su querida productora Full Moon en el cine de muñecos asesinos, despiadados, diabólicos, cabrones… podéis llamarlo como queráis. Así que ahora a la saga Puppet Master, Demonic Toys o Doll Graveyard (no olvidemos tampoco a “La galleta asesina”) se suman otros “simpáticos” títeres que tienen como misión cargarse al personal.
Así pues tenemos un argumento a priori sencillito que termina diluído como un azucarillo en el café, tratando de enrevesar la trama innecesariamente. Se trata de Virgil, un multimillonario que está bastante zumbado y se dedica a crear unos muñecos que emprendan por él una venganza. Hasta ahí… psé, nada nuevo pero nada malo.
El problema viene al ver que la peli se intenta sostener en el más absoluto de los absurdos y evidentemente no lo consigue. Por un lado tenemos al mayordomo de Virgil, un tío permanentemente pintado como un puto payaso de rodeo; por otro también aparece Phil Fondacaro, enanillo habitual en los productos de Charles band ya desde la mítica Empire. Fondacaro además aparece con un parche en el ojo, para acrecentar el “malrollismo”, y su única función en la película parece ser el dar descargas eléctricas a las chicas que componen la banda de rock particular de Virgil, que viven encerradas en una jaula y se dedican a tocar temas al antojo del excéntrico millonario.
¿Os enteráis de algo? Pues yo tampoco. A nivel de efectos especiales, aun sabiendo que se trata de la Full Moon, también se encuentran carencias por todos lados. El movimiento de los muñecos, ni ordenador, stop motion ni hostias, un titiritero con la mano metida por debajo intentando que parezca que tienen vida… de todos los productos de Charles Band, los peores con diferencia. No me jodas, si a su lado “La galleta asesina” podría ganar un Saturn Award!!
También el amigo Virgil es digno de mención, siempre va con una máscara ocultando su rostro y cuando por fin se la quita, descubrimos que lo que hay debajo es una “minicabeza” bastante chunga que además cambia de tamaño considerablemente según el plano.
Curiosamente, la fotografía y exteriores son cojonudos y me han sorprendido. Las mansiones e interiores que aparecen, los colores… se me antojan de una calidad buenísima en comparación con la puta mierda de argumento, FX y actuaciones.
Conclusión: Aburrida y difusa. Argumento inconexo, demasiado diálogo filosófico y los muñecos en un segundo plano, son prácticamente anecdóticos. Para fans del subgénero MUY curtidos y poquito más.
NOTA: 1/10

jueves, 1 de agosto de 2013

DE CINE: SCHRAMM (JÖRG BUTTGEREIT, 1993)




Año: 1993

País: Alemania
Duración: 70 min
Director: Jörg Buttgereit
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ARGUMENTO
Lothar Schramm es un taxista berlinés que vive enamorado de su vecina, una prostituta sadomasoquista, y vive atormentado viendo la llegada de clientes al domicilio. Él es un vecino ejemplar, que hasta le prepara el café, le sirve de chofer y hasta cenan juntos... pero cuando está a solas da rienda suelta a sus perversiones esquizofrénicas y paranoicas.

COMENTARIO
El ultragore alemán es una corriente de “cine” de la que ya hemos hablado alguna vez en este blog, comentando parte de la obra de Olaf Ittenbach, Premutos y The burning Moon. Junto a Ittenbach hay otros dos directores que cierran una especie de santísima trinidad del gore extremo teutón, Andreas Schnaas (director de aquella desagradable trilogía de nombre “Violent Shit”) y Jörg Buttgereit, creador de las películas Nekromantik, el Rey de la Muerte y de la que con gusto vamos a hablar hoy, Schramm.
Partamos de la base de que, pese a todas las enmarcaciones de género, yo no metería a Buttgereit en el mismo saco de los carniceros Schnaas o Ittenbach... y eso que igualmente su cine es provocativo, de bajísimo presupuesto, cerdo, loco, extremadamente sangriento y desagradable, pero juega en una división MUY superior. Hila demasiado fino para ser un carnicero cualquiera, pero al mismo tiempo es demasiado salvaje como para ser considerado poco más que un demente con una cámara en la mano.
Schramm constituye la última película de éste director dentro del ejercicio de estilo que le hizo conocido dentro del más puro underground; lo que es toda una pena para los que disfrutamos con locuras de tal calibre. Para la ocasión contó con un escuetísimo reparto, llevando la mayor parte del peso de la trama sólo dos actores; Florian Koerner Von Gustorf (batería del grupo de rock alemán Mutter) y su musa particular Monika M., a quien ya vimos y disfrutamos en Nekromantik 2.
Florian hace el papel de Lothar Schramm, taxista procedente de Berlín que está enamorado de Marianne, una vecina que se dedica a la vertiente más bruta de la prostitución. De cara a ella es un vecino ejemplar que se desvive por ella, preparándole la cena, invitándola a tomar el té e incluso llevándola en su taxi a putear a los rincones más abyectos de la ciudad. Un accidente doméstico lleva a Schramm a debatirse entre la vida y la muerte, y mediante flashbacks y escenas aparentemente inconexas conoceremos su otra mitad, la de “el asesino del pintalabios”, un demente sádico y brutal que atesora todas las patologías y parafilias posibles.
En su escaso metraje, que sobrepasa por poco la hora de duración, haremos un viaje al interior de una mente esquizofrénica, sufriendo y padeciendo todo lo que Schramm ve y de qué forma lo percibe y le impacta. Así pues seremos testigos de todo un muestrario de bizarradas a cada cual más grotesca, desde un pene clavado a martillazos a una mesa hasta un coño con dientes (UN COÑO CON DIENTES!!!) que aparece por cualquier parte para desconcierto del espectador.
Lo que se nos plantea es más psicológico que físico, representado por personajes que, de tan marginales, nunca nos sentiremos identificados con ellos. No obstante, es inmenso el impacto que puede generarnos la imposibilidad para distinguir entre todo el catálogo de depravación lo que es real de lo que está dentro de la psique del protagonista, y si él lo visualiza... nosotros, por ende, también.
Las habilidades de Jörg Buttgereit alcanzan su punto más álgido en esta obra, la composición de los planos, el uso de la steadicam o los desplazamientos con la grúa son recursos que están usados con enorme habilidad, acierto y talento, y desde luego muy poco habituales dentro de estas producciones.
Para la mayoría de la gente solo se trata de otra película enfermiza, malsana y hecha sin presupuesto; aunque lo cierto es que va mucho más allá de las cabezas cercenadas, tripas colganderas o desmembramientos varios. Schramm es una joya que no solo contiene escenas muy desagradables y perturbadoras, sino que también consigue lo que la mayoría de producciones millonarias no son capaces: dejarnos pensando sobre la vida, la muerte y la locura entre tanto surrealismo y depravación.
NOTA: 8,5/10

lunes, 29 de julio de 2013

DE CINE: ESTÁN VIVOS (THEY LIVE!, 1988)




Año: 1988
País: USA
Duración: 95 min
Director: John Carpenter
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ARGUMENTO
Un trabajador encuentra casualmente unas gafas que permiten ver a las personas tal y como son. Gracias a ellas descubrirá que importantes personajes de la vida política y social son en realidad extraterrestres. Durante su particular cruzada podrá observar cómo estos alienígenas han ido sembrando el mundo de mensajes subliminales con los que pretenden convertir a los hombres en una raza de esclavos.

COMENTARIO
Volvemos al ataque después de casi otro mes sin actualizar!! lo siento mucho,queridos lectores, de verdad, pero me es físicamente imposible sacar tiempo para poder dedicar a estos menesteres. De momento durante el resto del año será así muy a mi pesar, aunque de vez en cuando emergeré de mi rutina de estudio para traeros alguna review como la que hoy nos ocupa.
Creo que no sorprenderá a nadie,no es ningún secreto, que el amigo John Carpenter es uno de mis directores favoritos de todos los tiempos. Adoro buena parte de su filmografía (La cosa,1997: rescate en Nueva York, la Niebla, la noche de Halloween, Golpe en la pequeña china...) y por supuesto nuestro objeto de destripe de hoy, un film de 1988 de nombre “Están vivos”.
They Live, como se conoce en el mercado anglosajón, es una de las películas más infravaloradas, y por ende poco recordadas, de Carpenter; y constituye toda una joyita de la ciencia ficción ochentera.

La verdad es que la sinopsis es bastante esclarecedora, tal vez demasiado diría yo, ya que cuenta mucho de un argumento que precisamente, lo que mola, es ir descubriendo poco a poco a medida que avanza el metraje. Para empezar, tenemos un obrero del que no sabemos nombre (en los títulos finales es acreditado como “Nada”) que se muda a una gran ciudad en busca de trabajo para poder vivir más cómodamente.
De éste “Nada” no llegamos a saber mucho, ni su situación actual, si tiene hijos... en algunas escenas se deja ver un anillo de casado en una de sus manos, aunque esa es la única pista que vamos a tener. Por cierto, no está de más decir que éste personaje está interpretado por el gran Roddy Piper “El Gaitero”, personaje que nos amenizó la infancia a más de uno en las mañanas de Tele 5.
La cuestión es que este misterioso trabajador de la construcción es testigo de unas retransmisiones conspiranoicas llevadas a cabo por un grupo de rebeldes que piratean la señal de la televisión, comentando que vivimos subyugados por una raza alienígena que usa todo tipo de publicidad subliminal para manipularnos.
Nuestro “Nada” encuentra en la basura un curioso artilugio que cambiará su vida para siempre: unas gafas de sol aparentemente normales, pero que al ponérselas se ve realmente como son las cosas que le rodean. Todos los carteles y revistas contienen mensajes subliminales en la onda “Obedeced”, “ Casaos y reproducíos”, “Conformaos”... incluso los billetes de dólar contienen debajo la increíble inscripción “Éste es vuestro dios”.
Pero lo más acojonante de todo es que con las lentes puestas se puede apreciar el rostro de los extraterrestres que viven en nuestro mundo, algo parecido a calaveras vivientes azuladas.
No jodamos, si el argumento es original y los FX están por encima de la media... ¿Qué ha fallado para que ésta peli haya quedado sólo en la memoria de unos cuantos freaks? yo os lo diré: el bajo presupuesto que manejó Carpenter en esta empresa, lo que hizo que tuviera que contratar un reparto de segunda división... y eso se nota en la calidad de las actuaciones, que dejan un poco que desear. Amén de las localizaciones y escenarios, que podrían haber estado algo más currados... de acuerdo que en el cine el guión es lo más importante, pero no hay que dejar de lado los detalles.
Lo curioso es que en “Están Vivos” presenciamos un tema que parece estar, salvando las distancias, de rabiosa actualidad, una dictadura capitalista lava cerebros extraterrestre con potentes visos de crítica a la sociedad consumista... ciertamente filosófica por momentos, lúcida y genial.
Film para visionar con amigos y unas cervecitas es una calurosa tarde de verano como la de hoy, con ánimos de pasarlo bien disfrutando de los antihéroes diseñados por John Carpenter.

NOTA: 7,5/10

martes, 2 de julio de 2013

LEYENDO: DIARIO DE UN ZOMBIE

Título: Diario de un Zombi
Autor: Sergi Llauger
Editorial: Dolmen
Número de páginas: 464
Año: 2010
ISBN: 9788493754457


SINOPSIS
‘Diario de un Zombi’ nos transporta a una Barcelona post-apocalíptica enterrada bajo las cenizas de la devastación donde el ser humano se ha extinguido casi por completo. Una historia en la que los hechos están narrados desde una perspectiva muy peculiar, en la que el protagonista es un zombi, que por causas inicialmente desconocidas conservó su conciencia después de su transformación.


MI OPINIÓN
Después de un mes sin actualizar por falta de tiempo, vuelvo a la carga con más reseñas para vuestro gozo y disfrute. Hoy es un día especial en mi bitácora, alcanzamos las 100 actualizaciones desde que decidí abrirla el año pasado; y para celebrarlo me gustaría traeros el comentario de uno de los libros más interesantes que he leído últimamente.
Diario de un zombi nos lo trajo la Línea Z de la editorial Dolmen (cómo no), quienes parecen tener un ojo exquisito con los escritores que fichan. En este caso no ha sido menos, pues esta novela de 2010 escrita por un joven Sergi Llauger es otro de los exponentes de que en nuestro país tenemos calidad y talento para dar y regalar, con una hornada de autores que sin duda dará mucho de qué hablar.
El hilo argumental nos coloca en antecedentes de la vida de Erico Lombardo, un trotamundos italiano de 23 años que después de dar vueltas por medio planeta, establece su residencia en Barcelona. Allí termina siendo infectado por un virus que ha arrasado a la inmensa mayoría de la población mundial, y se convierte en un zombie... pero con una pequeña particularidad: conserva su memoria y habilidades de dicción intactas, además de manifestar una inteligencia normal. Es decir, salvo porque se va pudriendo poco a poco y ha cambiado un tanto sus gustos alimenticios, sigue prácticamente como antes.
Por una increíble casualidad, se topa en el camino con Paula, una indefensa niña pequeña con la que entablará una sorprendente y atípica relación afectiva, máxime cuando se trata de un zombie.
Pues qué os puedo contar... nuevamente, se trata de otra historia de no muertos atípica y original, con un desarrollo de la historia lejos de lo que estamos acostumbrados a leer dentro del género. Está muy bien escrita y hace un buen repaso por diversos registros, así que al ya consabido terror podemos sumarle acción, misterio, suspense, humor, ternura... todo relatado con un lenguaje claro y directo.
A los amantes de esta corriente literaria creo que les gustará mucho, aunque creo que es un libro que enganchará por igual a los que no están familiarizados con los zombies. Altamente recomendable, seguiré a Sergi Llauger en sus próximos pasos; nunca habéis leído un libro como éste, palabra.

domingo, 2 de junio de 2013

DE CINE: DEMONIC TOYS (JUGUETES ASESINOS, 1992)



Año: 1992
País: USA

Duración: 86 min
Director: Peter Manoogian
Ficha completa AQUÍ

ARGUMENTO
Un demonio posee a los juguetes de un depósito y los envía en la búsqueda del alma del aún no nacido bebé de una mujer.

COMENTARIO
Volvemos a la carga con más cine de serie B, cutrerío y caspa para amenizar las noches del veranito que está a punto de llegar. La inigualable Full Moon de Charles Band ha sacado al mercado una ingente cantidad de películas relacionadas con los muñecos cabrones (hasta pelis de galletas asesinas como The Gingerdead Man!!!), y probablemente lo más conocido de esta productora sea la saga Puppet Master. Demonic Toys es una peli que finalmente degeneró en otra saga de títeres con mala leche.
Para esta ocasión las labores de dirección corren a cuenta de Peter Manoogian, responsable de purrias tales como Semilla Negra, Arena: el ring de las galaxias o El amo del calabozo, si conocéis alguno de los films citados ya sabéis lo que vais a encontrar dentro... dudosa calidad que hay que ver sin más pretensiones que echarse unas buenas risas.
Tenemos un inicio de film que parece un thriller, con una pareja de policías tendiendo una trampa a unos traficantes de armas. Uno de los delincuentes, herido, entra para esconderse en un polvoriento almacén de juguetes que resultará ser la guarida de un demonio que quiere volver a nacer, dando vida (y ansias homicidas) a los muñequitos de los cojones. Y en mitad de todo el entramado, se verán una policía, una indigente, un sudoroso vigilante de seguridad con sobrepeso y un repartidor hortera de comida a domicilio. Toma ahí, joder.
Demonic Toys es una película que parece más de los 80 que de los 90, por el argumento escasito de originalidad y la ambientación correcta y poco más. Los muñecos tampoco están del todo mal, sobre todo el jodido bebé que tiene unas frases que son para partirse la polla.
En resumidas cuentas, humor negro que sigue la brecha abierta de El muñeco diabólico o la ya citada Puppet Master, con muertes no excesívamente ridículas, algo de gore, historia manida hasta la saciedad y un presupuesto tirando a minúsculo... ya sabemos todos cómo  las gastan estos de la Full Moon.
Para los amantes de la serie B cutrecilla y el cine de muñecos poseídos puede resultar hasta llevadera, pero los que busquéis terror de verdad aquí no lo encontraréis.
NOTA: 3,5/10