Año: 1990
País: USA
Duración: 84 min
Director: Stan Winston
Ficha completa AQUÍ
ARGUMENTO
Desde
el principio de los tiempos, el hombre ha buscado en el cielo el
misterio de la vida en otros mundos. Hoy, en 1992, el detective Casey
Gallagher va a descubrir que estamos buscando en la dirección
equivocada... Por encima y debajo de la tierra, dos seres muy diferentes
van a unir sus fuerzas en una misión. Casey Gallagher, un policía
inexperto de Los Ángeles, quiere recuperar el prestigio perdido tras
dejar escapar a un sangriento criminal en una encerrona inesperada.
Gnorm, un joven gnomo aventurero de varios cientos de años, quiere
recuperar "El diamante de la vida", necesario para que los de su
comunidad puedan sobrevivir. Unidos por el destino, pero separados por
altura, Casey y Gnorm van a formar la pareja más inusual de la historia
de la investigación.
COMENTARIO
Alerta.
Alerta. Esto huele a caspa a kilómetros... pero esperad, un momento ¿a
quién le importa? Joder joder, vaya movida; si es que únicamente ya con
el título te puedes cagar, moreno: GNOMO COP. Venga ya, ¿Esto es en
serio? pues parece ser que sí, pero sólo a medias. Por cierto, al
lumbreras que tradujo el nombre del original (Up world) lo podrían meter
en la cárcel por estúpido e incompetente.
Para
los que no estéis al loro, Stan Winston fue un genio de los FX
especialista animatrónico, que trabajó en proyectos como Terminator,
Depredador, Alien, Parque Jurásico, Eduardo Manostijeras... y según la
wikipedia, llego a ganar la nada desdeñable suma de cuatro premios
Oscar. Con semejante currículum, me lancé hace unos días a ver la única
película llevada íntegramente por su persona y he llegado a una triste
conclusión: con los efectos especiales era la hostia, pero como director
el colega apestaba muchísimo.
Gnomo
Cop es una peli que pretende ser simpática pero no termina de
conseguirlo. Un argumento que nos coloca en la situación de un policía,
demasiado bueno por cierto, que trata de resolver un caso de asesinato
acompañado de Gnorm, un gnomo salidorro que se encontró en un parque.
Una especie de “buddy film” atípico, pero que tiene la misma gracia que
una pota en la tapicería de un coche.
El
gnomo ha venido de su mundo, que parece encontrarse debajo del nuestro,
portando una piedrecita denominada “Lumen”. El Lumen hace las funciones
de astro rey en gnomolandia, y cada X años es necesario que un guerrero
lo saque a la superficie para exponerlo al Sol y que recargue su
energía. Por supuesto, lo perderá y recuperará unas cuantas veces en el
transcurso de la película mientras va enganchando una situación absurda
tras otra.
Stan
Winston ya se podría haber currado algo mejor, pese a que el diseño de
Gnorm está bastante bien (la caracterización facial) se nota demasiado
que es una marioneta, y en planos lejanos aesta que te cagas a enano
disfrazado. No se puede negar un siniestro parecido, ya que estamos en
materia, con las marionetas de aquel grandioso film “Cristal Oscuro”,
obviando por supuesto que no le llega a la suela de los zapatos.
Yo
me he aburrido un huevo, como hacía mucho que no me aburría con una
película. No es entretenida, no es graciosa, no tiene un buen argumento y
los FX brillan por su ausencia. Ya he hecho yo el sacrificio por
vosotros, mejor que veáis otra cosa.
NOTA 1/10
viernes, 18 de enero de 2013
martes, 15 de enero de 2013
DE CINE: RUMPELSTILTSKIN
Año: 1995
País: USA
Duración: 87 min
Director: Mark Jones
Ficha completa AQUÍ
ARGUMENTO
Año 1400, en algún lugar de Europa, el gnomo Rumpelstilskin ha arrebatado un bebé a su madre. Perseguido y acorralado, una bruja consigue encerrar el alma del monstruo en una piedra y la arroja al fondo del océano. El temible Rumpelstilskin vuelve a aparecer muchos años después, en la época actual, en plena ciudad de Los Ángeles, donde Shelly acaba de perder a su marido, un policía abatido a tiros en acto de servicio. Shelly tiene por delante la dura tarea de sobreponerse al dolor y criar sola a su hijo recién nacido. Un día compra en un anticuario una extravagante piedra y, sin querer, Shelly será la encargada de invocar de nuevo al horrible Rumpelstilskin y poner así en serio peligro la vida de su hijo.
COMENTARIO
Ya estoy otra vez aquí, de vuelta, para comentar otra de esas pelis que nunca ganará un oscar ni ningún tipo de premio, pero que curiosamente consiguen hacerse hueco en nuestra memoria y ser recordadas por mucho tiempo.
Después de dirigir la gran Leprechaun, peli de un duende cabrón que a mí personalmente me encanta, Mark Jones decidió al cabo de un par de años probar suerte con la misma fórmula y creó un ser con innumerables paralelismos al enano irlandés interpretado por Warwick Davis. Así nació “Rumpelstilskin”, apoyándose en uno de los cuentos de los hermanos Grimm, concretamente en aquel titulado “el enano saltarín”. Si bien es una película inferior en todos sus aspectos a Leprechaun, no puedo negar que goza de cierto encanto; pese a que tenemos que entender que ésto es comedia con tintes de terror y no un film de horror puro y duro.
Con un inicio bastante prometedor, seremos transportados a la europa del año 1.400 para presenciar cómo el duende-gnomo-loquecoñosea de nombre Rumpelstilskin es apresado en plena huída mientras robaba un bebé. Una bruja local, a modo de castigo lo convierte en piedra y lo lanza al mar, encerrándolo en un hechizo del que sólo le podrá librar un deseo puro bañado en lágrimas. Manda cojones, doña hechicera, ya lo podrías haber convertido en piedra “pasiempre” y evitar que volviera a dar por saco, pero claro, así no hay película...
Por otro lado, en la ciudad norteamericana de Los Ángeles del año 1995, una mujer embarazada pierde a su marido policía en pleno acto de servicio. Posteriormente, da a luz y su mejor amiga decide un buen día que ya es hora de dejar de deprimirse y se la lleva de tiendas, conduciéndola a un anticuario bastante excéntrico que posee un negocio lleno de objetos peculiares. Shelly, que así se llama nuestra protagonista, encuentra una piedra muy llamativa que decide comprar y poner de adorno en un mueble de su casa, sin saber que se lleva de regalo al jodido duende malrollero dentro.
Shelly, contemplando una foto de su tristemente finado marido y con la piedra en la mano, formula el deseo de que le gustaría que el poli-cadáver pudiera ver crecer a su hijo mientras deja caer una lágrima sobre la roca.
Entonces el pedazo de cabrón de “Rumpel” aparece en escena, adoptando la forma de su marido y presentándose en casa como si tal cosa. Shelly flipa, no se lo puede creer, su amor ha vuelto a la vida... y se lo folla. Qué queréis que os diga, a mi me aparece un cadáver en mi casa como si nada y lo último que hago es pensar en un encuentro sexual, más bien saldría corriendo todo lo que diera de sí mi par de piernecitas.
A la mañana siguiente del escarceo hace aparición el verdadero rostro de Rumpelstilskin, mostrándose tal y como es, con la firme intención de arrebatarle al crío a cambio de la concesión del deseo de la noche anterior. En éste punto es donde comienza un tira y afloja madre versus gnomo del infierno y se inicia una persecución al más puro estilo Terminator, donde Shelly se tendrá que apañar como pueda para mantener a su amado hijito alejado de las garras de semejante bicho.
La peli comienza bien, envuelta en un halo puramente ochentero que se va desinflando y poco a poco va perdiendo, aunque la verdad no creo que sea tan tan mala como se comenta por ahí. Con Rumpelstilskin nos echaremos más de una risa, sus frases y paridas a mí me descojonan, su habilidad para conducir camiones y harleys (vehículos a los que denomina “corceles de hierro”) también es digna de mención. Es algo así como el hijo bastardo de Freddy y el Duende Verde de Spiderman.
En mi opinión, si no te la tomas muy en serio y dejas de lado las deficiencias en el pulso narrativo, te sacará más de una carcajada.
NOTA: 6/10
País: USA
Duración: 87 min
Director: Mark Jones
Ficha completa AQUÍ
ARGUMENTO
Año 1400, en algún lugar de Europa, el gnomo Rumpelstilskin ha arrebatado un bebé a su madre. Perseguido y acorralado, una bruja consigue encerrar el alma del monstruo en una piedra y la arroja al fondo del océano. El temible Rumpelstilskin vuelve a aparecer muchos años después, en la época actual, en plena ciudad de Los Ángeles, donde Shelly acaba de perder a su marido, un policía abatido a tiros en acto de servicio. Shelly tiene por delante la dura tarea de sobreponerse al dolor y criar sola a su hijo recién nacido. Un día compra en un anticuario una extravagante piedra y, sin querer, Shelly será la encargada de invocar de nuevo al horrible Rumpelstilskin y poner así en serio peligro la vida de su hijo.
COMENTARIO
Ya estoy otra vez aquí, de vuelta, para comentar otra de esas pelis que nunca ganará un oscar ni ningún tipo de premio, pero que curiosamente consiguen hacerse hueco en nuestra memoria y ser recordadas por mucho tiempo.
Después de dirigir la gran Leprechaun, peli de un duende cabrón que a mí personalmente me encanta, Mark Jones decidió al cabo de un par de años probar suerte con la misma fórmula y creó un ser con innumerables paralelismos al enano irlandés interpretado por Warwick Davis. Así nació “Rumpelstilskin”, apoyándose en uno de los cuentos de los hermanos Grimm, concretamente en aquel titulado “el enano saltarín”. Si bien es una película inferior en todos sus aspectos a Leprechaun, no puedo negar que goza de cierto encanto; pese a que tenemos que entender que ésto es comedia con tintes de terror y no un film de horror puro y duro.
Con un inicio bastante prometedor, seremos transportados a la europa del año 1.400 para presenciar cómo el duende-gnomo-loquecoñosea de nombre Rumpelstilskin es apresado en plena huída mientras robaba un bebé. Una bruja local, a modo de castigo lo convierte en piedra y lo lanza al mar, encerrándolo en un hechizo del que sólo le podrá librar un deseo puro bañado en lágrimas. Manda cojones, doña hechicera, ya lo podrías haber convertido en piedra “pasiempre” y evitar que volviera a dar por saco, pero claro, así no hay película...
Por otro lado, en la ciudad norteamericana de Los Ángeles del año 1995, una mujer embarazada pierde a su marido policía en pleno acto de servicio. Posteriormente, da a luz y su mejor amiga decide un buen día que ya es hora de dejar de deprimirse y se la lleva de tiendas, conduciéndola a un anticuario bastante excéntrico que posee un negocio lleno de objetos peculiares. Shelly, que así se llama nuestra protagonista, encuentra una piedra muy llamativa que decide comprar y poner de adorno en un mueble de su casa, sin saber que se lleva de regalo al jodido duende malrollero dentro.
Shelly, contemplando una foto de su tristemente finado marido y con la piedra en la mano, formula el deseo de que le gustaría que el poli-cadáver pudiera ver crecer a su hijo mientras deja caer una lágrima sobre la roca.
Entonces el pedazo de cabrón de “Rumpel” aparece en escena, adoptando la forma de su marido y presentándose en casa como si tal cosa. Shelly flipa, no se lo puede creer, su amor ha vuelto a la vida... y se lo folla. Qué queréis que os diga, a mi me aparece un cadáver en mi casa como si nada y lo último que hago es pensar en un encuentro sexual, más bien saldría corriendo todo lo que diera de sí mi par de piernecitas.
A la mañana siguiente del escarceo hace aparición el verdadero rostro de Rumpelstilskin, mostrándose tal y como es, con la firme intención de arrebatarle al crío a cambio de la concesión del deseo de la noche anterior. En éste punto es donde comienza un tira y afloja madre versus gnomo del infierno y se inicia una persecución al más puro estilo Terminator, donde Shelly se tendrá que apañar como pueda para mantener a su amado hijito alejado de las garras de semejante bicho.
La peli comienza bien, envuelta en un halo puramente ochentero que se va desinflando y poco a poco va perdiendo, aunque la verdad no creo que sea tan tan mala como se comenta por ahí. Con Rumpelstilskin nos echaremos más de una risa, sus frases y paridas a mí me descojonan, su habilidad para conducir camiones y harleys (vehículos a los que denomina “corceles de hierro”) también es digna de mención. Es algo así como el hijo bastardo de Freddy y el Duende Verde de Spiderman.
En mi opinión, si no te la tomas muy en serio y dejas de lado las deficiencias en el pulso narrativo, te sacará más de una carcajada.
NOTA: 6/10
domingo, 13 de enero de 2013
DE CINE: EL VENDEDOR DE HELADOS (THE ICE CREAM MAN)
Año: 1995
País: USA
Duración: 84 min
País: USA
Duración: 84 min
Director: Paul Norman
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ARGUMENTO
Gregory Tudor, un niño pequeño, es testigo del brutal asesinato de su ídolo, el vendedor ambulante de helados del barrio y, debido a la conmoción, es internado en un centro psiquiátrico. 20 años después, Gregory decide abrir su propio negocio de helados, pero su locura pronto lo llevará cometer todo tipo de atrocidades...
COMENTARIO
Conocí la peli de marras un dia que la pillé de rebote en la TV, según mis cálculos debió de ser en algún momento en que la década de los 90 tocaba a su fin. La había recordado en numerosas ocasiones, hablado con colegas de mi edad y preguntado a todo aquel que pudiera haberla visto; pero nadie me daba una mísera pista que pudiera conducirme hasta el título de la susodicha. Pero queridos amigos, esto de internet hace maravillas, y gracias a la tremenda web de ABANDOMOVIEZ y su extensísima base de datos de cine (os la recomiendo encarecidamente) me encontré con la ficha. La he buscado por ahí, la he encontrado y aquí os traigo mi pequeña disección, por si alguno se encuentra en la misma situación que yo y le apetece recordar un poco aquellos extraños años 90.
ARGUMENTO
Gregory Tudor, un niño pequeño, es testigo del brutal asesinato de su ídolo, el vendedor ambulante de helados del barrio y, debido a la conmoción, es internado en un centro psiquiátrico. 20 años después, Gregory decide abrir su propio negocio de helados, pero su locura pronto lo llevará cometer todo tipo de atrocidades...
COMENTARIO
Conocí la peli de marras un dia que la pillé de rebote en la TV, según mis cálculos debió de ser en algún momento en que la década de los 90 tocaba a su fin. La había recordado en numerosas ocasiones, hablado con colegas de mi edad y preguntado a todo aquel que pudiera haberla visto; pero nadie me daba una mísera pista que pudiera conducirme hasta el título de la susodicha. Pero queridos amigos, esto de internet hace maravillas, y gracias a la tremenda web de ABANDOMOVIEZ y su extensísima base de datos de cine (os la recomiendo encarecidamente) me encontré con la ficha. La he buscado por ahí, la he encontrado y aquí os traigo mi pequeña disección, por si alguno se encuentra en la misma situación que yo y le apetece recordar un poco aquellos extraños años 90.
El
vendedor de helados es un slasher que apareció en la época en que el
género estaba más de capa caída que nunca, antes de que aterrizara
Craven con su Scream y le diera un lavado de cara a toda la movida.
Trata sobre las andanzas de Gregory Tudor, quien de pequeño presenció el
asesinato de su ídolo, el rey de los helados, y a consecuencia de eso
padeció diversos traumas que lo mantuvieron encerrado en una institución
psiquiátrica una buena temporada.
Ya crecidito y supuestamente rehabilitado, Gregory se incorpora al mundo laboral bajo el nombre de “El príncipe del helado”, en claro homenaje a su héroe, y se convierte en vendedor ambulante de tan exquisita golosina.
Pero debajo de algo tan aparentemente inocente se esconde un asesino de mente retorcida, que secuestra niños para descuartizarlos y convertirlos en un ingrediente más de sus helados; aunque no hará ascos en quitar del medio a policías, detectives y cualquiera que se le cruce en el camino. No obstante, una pandilla de críos del barrio que se hacen llamar “Los Gángsters” intentará desenmascararlo para que todo el mundo conozca sus verdaderas intenciones.
Ya crecidito y supuestamente rehabilitado, Gregory se incorpora al mundo laboral bajo el nombre de “El príncipe del helado”, en claro homenaje a su héroe, y se convierte en vendedor ambulante de tan exquisita golosina.
Pero debajo de algo tan aparentemente inocente se esconde un asesino de mente retorcida, que secuestra niños para descuartizarlos y convertirlos en un ingrediente más de sus helados; aunque no hará ascos en quitar del medio a policías, detectives y cualquiera que se le cruce en el camino. No obstante, una pandilla de críos del barrio que se hacen llamar “Los Gángsters” intentará desenmascararlo para que todo el mundo conozca sus verdaderas intenciones.
Clint
Howard, al que ya vimos haciendo tratos con el mal a través de un
commodore 64 en “El legado del diablo”, es el elegido como protagonista
para encarnar a Gregory Tudor (vaya, Tudor, eso sí que es un nombre de
pila!!) y sin duda hace una interpretación fantástica para tratarse de
un simple y cutre telefilm. Realmente da mal rollo verle, yo no le
compraría un helado en la puta vida, sus muecas y gestos son dignas del
cinturón negro 1er DAN de la demencia.
El resto de actores... pues se puede rescatar muy poquito, sobreactuación por un tubo a la que no ayuda un argumento con agujeros por todas partes. En ocasiones los jodidos críos me resultaban tan repelentes que tenía ganas de que el buen heladero se los cargara de una vez.
Los FX son bastante pésimos, y técnicamente es una mierda de dimensiones épicas de la que después no recordaremos nada salvo un par de buenos momentos gore y alguna que otra cabeza ensartada en un cucurucho de galleta.
El vendedor de helados es una de esas pelis que si te gustó y te dio miedo cuando eras niño, mejor quédate con el recuerdo porque no resiste un revisionado. Yo después de haberme quitado la espinita, no pienso repetir. Reitero, lo único destacable es Clint Howard y sus locuras, lo demás no vale ni para estar escondido.
NOTA 2/10
El resto de actores... pues se puede rescatar muy poquito, sobreactuación por un tubo a la que no ayuda un argumento con agujeros por todas partes. En ocasiones los jodidos críos me resultaban tan repelentes que tenía ganas de que el buen heladero se los cargara de una vez.
Los FX son bastante pésimos, y técnicamente es una mierda de dimensiones épicas de la que después no recordaremos nada salvo un par de buenos momentos gore y alguna que otra cabeza ensartada en un cucurucho de galleta.
El vendedor de helados es una de esas pelis que si te gustó y te dio miedo cuando eras niño, mejor quédate con el recuerdo porque no resiste un revisionado. Yo después de haberme quitado la espinita, no pienso repetir. Reitero, lo único destacable es Clint Howard y sus locuras, lo demás no vale ni para estar escondido.
NOTA 2/10
sábado, 12 de enero de 2013
DE CINE: EL SÓTANO DEL MIEDO (THE PEOPLE UNDER THE STAIRS)
Año: 1991
País: USA
Duración: 94 min
Director: Wes Craven
País: USA
Duración: 94 min
Director: Wes Craven
Ficha completa AQUÍ
ARGUMENTO
Atrapado en el interior de una casa fortificada que pertenece a una misteriosa pareja, un pobre muchacho se ve inmerso en una pesadilla. Tras percatarse de inmediato de la verdadera naturaleza de los macabros habitantes de la casa, el chico se enfrenta a sádicos dispositivos de seguridad, se hace amigo de una chica esquiva y maltratada, y tratará de descubrir el secreto de las criaturas ocultas en las profundidades de la casa.
COMENTARIO
Que Craven es un director irregular en cuanto a calidad no es nada nuevo. Entre bodrios y joyas podemos encontrar “El sótano del miedo”, un trabajo muy enterrado en su filmografía y que por éstas fechas muy poquita gente recuerda.
Esta es una de esas pelis que si viera ahora quizás no me diría mucho, pero tuve la suerte de verla de canijo en aquel maravilloso programa de la 2 TV “noche de lobos” y me dejó fascinado.
Loco es un chaval de 13 años que vive en los suburbios de una gran ciudad, y se encuentra en medio de una familia castigada por la dureza de la vida. Hermanos en la cárcel, una hermana prostituta con hijos y una madre devorada por el cáncer se suman a un inminente desahucio por la imposibilidad de pagar el alquiler al casero. Entre toda esta movida aparece Leroy, el típico raterillo de tres al cuarto que ofrece a Loco formar parte de un golpe que promete ser la hostia y solucionarles la vida, pero por desgracia no va a ser tan bonito como lo pintan.
ARGUMENTO
Atrapado en el interior de una casa fortificada que pertenece a una misteriosa pareja, un pobre muchacho se ve inmerso en una pesadilla. Tras percatarse de inmediato de la verdadera naturaleza de los macabros habitantes de la casa, el chico se enfrenta a sádicos dispositivos de seguridad, se hace amigo de una chica esquiva y maltratada, y tratará de descubrir el secreto de las criaturas ocultas en las profundidades de la casa.
COMENTARIO
Que Craven es un director irregular en cuanto a calidad no es nada nuevo. Entre bodrios y joyas podemos encontrar “El sótano del miedo”, un trabajo muy enterrado en su filmografía y que por éstas fechas muy poquita gente recuerda.
Esta es una de esas pelis que si viera ahora quizás no me diría mucho, pero tuve la suerte de verla de canijo en aquel maravilloso programa de la 2 TV “noche de lobos” y me dejó fascinado.
Loco es un chaval de 13 años que vive en los suburbios de una gran ciudad, y se encuentra en medio de una familia castigada por la dureza de la vida. Hermanos en la cárcel, una hermana prostituta con hijos y una madre devorada por el cáncer se suman a un inminente desahucio por la imposibilidad de pagar el alquiler al casero. Entre toda esta movida aparece Leroy, el típico raterillo de tres al cuarto que ofrece a Loco formar parte de un golpe que promete ser la hostia y solucionarles la vida, pero por desgracia no va a ser tan bonito como lo pintan.
El
golpe en cuestión consiste en entrar a robar a una casa super lujosa,
propiedad de un matrimonio un poco raro que en realidad son hermanos y
se dedican a secuestrar niños de la comunidad para educarlos bajo unos
métodos un tanto “especiales”, por así decirlo.Ya dentro de la vivienda se encuentran con que los dos hermanos son una pareja de pirados de la más alta categoría, sádicos caníbales sin piedad que sueñan con tener el hijo perfecto sin tener miramientos ni concesiones en el camino para conseguirlo.
Los ladrones se quedan atrapados en una casa llena de trampas y dispositivos de seguridad a cada cual más retorcido, y Loco se verá inmerso en una pesadilla en la que tendrá que poner todo su ingenio para poder escapar con vida.
Lo que trataron de vender como un film de terror es en realidad una comedia de aventuras que bebe de un humor muy negro, con tintes gore y bastante suspense y misterio. Me recuerda mucho a cintas como Los goonies o Solo en casa, pero evidentemente con mucha mala leche y sin cortarse un pelo.
Las
actuaciones me encantan, el papel de matrimonio desquiciado es la
hostia; sobre todo la mujer borda su rol de zumbada esquizofrénica.
Loco, el niño sobre el que recae el peso del argumento, también hace
gala de grandes dotes interpretativas, la pega es que tiene determinadas
frases y salidas que no son muy creíbles en boca de un crío de trece
años, pero... así es el cine.El punto fuerte para mí son los escenarios y las ambientaciones, el marco de una casa terrorífica llena de rincones donde te puedes encontrar cualquier cosa es lo mejor de toda la peli. Transmite una suerte de ambiente malsano y enfermizo que sin duda hará las delicias de los nostálgicos y los consumidores de cine de la época.
Por
mucho gore y maquillaje chungo que Craven quisiera poner en la obra, en
el fondo no dejan de ser las aventuras de un preadolescente que es
capaz de salir airoso de las situaciones más jodidas y convertirse en un
héroe.
Terror “infantil” y familiar, pero que cumple con creces el cometido de entretener y al espectador, y que nos deja varias moralejas en el aire para todo aquel que quiera y sepa entenderlas.
NOTA 7/10
PD soy el único que encuentra un preocupante parecido entre ésta portada y la de la fabulosa “noche de miedo”?
Terror “infantil” y familiar, pero que cumple con creces el cometido de entretener y al espectador, y que nos deja varias moralejas en el aire para todo aquel que quiera y sepa entenderlas.
NOTA 7/10
PD soy el único que encuentra un preocupante parecido entre ésta portada y la de la fabulosa “noche de miedo”?
viernes, 11 de enero de 2013
THE GINGERDEAD MAN (LA GALLETA ASESINA)
Año: 2005
País: USA
Duración: 70 min
Director: Charles Band
País: USA
Duración: 70 min
Director: Charles Band
Ficha completa AQUÍ
ARGUMENTO
Un asesino ejecutado en la silla eléctrica vuelve a la vida en forma de galleta de jengibre para acabar con la chica que le acusó.
COMENTARIO
¿Qué nos podemos esperar de una película con el título de “la galleta asesina”? Pues otro de esos despropósitos bizarros a cargo, cómo no, del inimitable Charles Band; director que parece tener cierta debilidad por los objetos inanimados que cobran vida para putear al personal. Aquí podemos ver a Gary Busey (secundario de lujo en films americanos) haciendo de asesino de orígenes desconocidos, que es apresado y ejecutado en la silla eléctrica por una serie de crímenes.
Un tiempo después, volverá a la vida como una galleta de jengibre -si si, una jodida GALLETA- para tratar de cargarse a la chavala que le acusó y a todo el que pille por el camino.
No os lo perdáis, que la puta galletita es capaz de empuñar cuchillos, disparar pistolas e incluso... ¡¡¡conducir!!! Hay que joderse, uno siempre cree haberlo visto todo pero siempre termina sorprendiéndose...
ARGUMENTO
Un asesino ejecutado en la silla eléctrica vuelve a la vida en forma de galleta de jengibre para acabar con la chica que le acusó.
COMENTARIO
¿Qué nos podemos esperar de una película con el título de “la galleta asesina”? Pues otro de esos despropósitos bizarros a cargo, cómo no, del inimitable Charles Band; director que parece tener cierta debilidad por los objetos inanimados que cobran vida para putear al personal. Aquí podemos ver a Gary Busey (secundario de lujo en films americanos) haciendo de asesino de orígenes desconocidos, que es apresado y ejecutado en la silla eléctrica por una serie de crímenes.
Un tiempo después, volverá a la vida como una galleta de jengibre -si si, una jodida GALLETA- para tratar de cargarse a la chavala que le acusó y a todo el que pille por el camino.
No os lo perdáis, que la puta galletita es capaz de empuñar cuchillos, disparar pistolas e incluso... ¡¡¡conducir!!! Hay que joderse, uno siempre cree haberlo visto todo pero siempre termina sorprendiéndose...
Lo
cierto es que la peli no da para comentar mucho más. Puede resultar
ciertamente entretenida si eres consciente de que vas a ver el sumum de
la idiotez y la desvergüenza en pantalla, y si eres consumidor habitual
de productos de ésta índole incluso te reirás y apreciarás el incipiente
humor negro que destila “La galleta asesina”.
Duración cortita, que sobrepasa por poco la hora de metraje, actuaciones de mierda, personajes mal definidos, estereotipados y poco creíbles, presupuesto ínfimo... todo el film se desarrolla en un único escenario, una panadería; por no hablar del guión, que es... bueno, mejor me callo.
Paradójicamente, lo mejor de todo es el diseño de la galleta, que la verdad es que tiene su gracia y todo. Hasta han salido dos secuelas, así que se ve que tiene que tener su público.
Es algo así como la típica peli cutre ochentera pasto del videoclub, ya que se obvian toda clase de efectos por ordenador, pero rodada en 2005. Eso sí, los que busquéis terror de verdad, por favor, evitad verla.
NOTA 3/10
Duración cortita, que sobrepasa por poco la hora de metraje, actuaciones de mierda, personajes mal definidos, estereotipados y poco creíbles, presupuesto ínfimo... todo el film se desarrolla en un único escenario, una panadería; por no hablar del guión, que es... bueno, mejor me callo.
Paradójicamente, lo mejor de todo es el diseño de la galleta, que la verdad es que tiene su gracia y todo. Hasta han salido dos secuelas, así que se ve que tiene que tener su público.
Es algo así como la típica peli cutre ochentera pasto del videoclub, ya que se obvian toda clase de efectos por ordenador, pero rodada en 2005. Eso sí, los que busquéis terror de verdad, por favor, evitad verla.
NOTA 3/10
domingo, 6 de enero de 2013
DE CINE: BAJO CERO (FROZEN)
Año: 2012
País: USA
Duración: 94 min
Director: Adam Green
Ficha completa AQUÍ
ARGUMENTO
El argumento de Frozen nos presenta a dos locos por el snowboard, que van en el telesilla de una estación de esquí ambicionando la última bajada por la ladera antes de marchar a casa. De pronto, el telesilla se detiene por completo. Ni un alma alrededor. Todo empeora cuando las luces de la estación se apagan para no encenderse de nuevo hasta el próximo fin de semana. Entonces tendrán que hacer cosas impensables para poder sobrevivir a una muerte segura por congelación. Pero además, pronto se darán cuenta de que el frío no es su peor enemigo.
COMENTARIO
Frozen es un film estrenado en 2010 que pasó sin pena ni gloria entre los aficionados del género, aunque más que de terror se trata de un thriller dramático con elementos survival. Basado en un guión simple y plano, y con unos personajes muy poco desarrollados intenta ponernos en una situación límite y angustiosa; no obstante no consigue llegar al espectador debido a sus múltiples fallos garrafales.
La trama en sí no da demasiadas vueltas, dos chicos y una chica que van a esquiar en viaje de placer y se quedan atrapados en un telesilla a demasiada altura. Lo que iba a ser una escapada para liberar tensiones no tarda en convertirse en una pesadilla infernal, al no haber nadie cerca que pueda socorrerlos.
Lo que me tira para atrás es que los protagonistas no actúan como lo haría una persona bajo esas circunstancias, o esa es la impresión que me da. De primeras, no me puedo creer que ninguno de los tres tenga un teléfono móvil a mano en ésta época. También me parece inverosímil que la piva se quede dormida agarrada a la barra de seguridad del telesilla, que es de metal, será que no está fría... no me jodas. Y así una serie de incoherencias, una detrás de otra, que impregnan las escenas de un halo de poca credibilidad.
Pero el frío no será el único enemigo con el que tendrán que lidiar, también aparecerá una manada de lobos con mucha hambre que harán lo posible por comérselos a poco que pongan los pies en el suelo.
Como veis, planteamiento minimalista, tanto en tiempo como en espacio. La acción transcurre en el mismo escenario el 90% de la película, en un par de días, con muy poquitos actores.
En el apartado técnico, destacable es la fotografía en esos paisajes nevados. A mí me ha parecido bastante resultona, sobre todo el momento en el que se van apagando las luces poco a poco y nos damos cuenta que se van a quedar ahí arriba más rato del que les gustaría.
Frozen estuvo nominada a mejor película en los premios Saturn (algo así como los Oscar del terror y la ciencia ficción) y eso demuestra lo mal que está el género, porque es un trabajo del montón, pero del montón de los malos. Adam Green debería darse cuenta de que éste no es su campo y probar suerte en otros géneros, porque le ha quedado una película sosa, aburrida por momentos, con fallos por un tubo y sin pulso narrativo.
En cuatro palabras: no vale la pena.
NOTA 3/10
País: USA
Duración: 94 min
Director: Adam Green
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ARGUMENTO
El argumento de Frozen nos presenta a dos locos por el snowboard, que van en el telesilla de una estación de esquí ambicionando la última bajada por la ladera antes de marchar a casa. De pronto, el telesilla se detiene por completo. Ni un alma alrededor. Todo empeora cuando las luces de la estación se apagan para no encenderse de nuevo hasta el próximo fin de semana. Entonces tendrán que hacer cosas impensables para poder sobrevivir a una muerte segura por congelación. Pero además, pronto se darán cuenta de que el frío no es su peor enemigo.
COMENTARIO
Frozen es un film estrenado en 2010 que pasó sin pena ni gloria entre los aficionados del género, aunque más que de terror se trata de un thriller dramático con elementos survival. Basado en un guión simple y plano, y con unos personajes muy poco desarrollados intenta ponernos en una situación límite y angustiosa; no obstante no consigue llegar al espectador debido a sus múltiples fallos garrafales.
La trama en sí no da demasiadas vueltas, dos chicos y una chica que van a esquiar en viaje de placer y se quedan atrapados en un telesilla a demasiada altura. Lo que iba a ser una escapada para liberar tensiones no tarda en convertirse en una pesadilla infernal, al no haber nadie cerca que pueda socorrerlos.
Lo que me tira para atrás es que los protagonistas no actúan como lo haría una persona bajo esas circunstancias, o esa es la impresión que me da. De primeras, no me puedo creer que ninguno de los tres tenga un teléfono móvil a mano en ésta época. También me parece inverosímil que la piva se quede dormida agarrada a la barra de seguridad del telesilla, que es de metal, será que no está fría... no me jodas. Y así una serie de incoherencias, una detrás de otra, que impregnan las escenas de un halo de poca credibilidad.
Pero el frío no será el único enemigo con el que tendrán que lidiar, también aparecerá una manada de lobos con mucha hambre que harán lo posible por comérselos a poco que pongan los pies en el suelo.
Como veis, planteamiento minimalista, tanto en tiempo como en espacio. La acción transcurre en el mismo escenario el 90% de la película, en un par de días, con muy poquitos actores.
En el apartado técnico, destacable es la fotografía en esos paisajes nevados. A mí me ha parecido bastante resultona, sobre todo el momento en el que se van apagando las luces poco a poco y nos damos cuenta que se van a quedar ahí arriba más rato del que les gustaría.
Frozen estuvo nominada a mejor película en los premios Saturn (algo así como los Oscar del terror y la ciencia ficción) y eso demuestra lo mal que está el género, porque es un trabajo del montón, pero del montón de los malos. Adam Green debería darse cuenta de que éste no es su campo y probar suerte en otros géneros, porque le ha quedado una película sosa, aburrida por momentos, con fallos por un tubo y sin pulso narrativo.
En cuatro palabras: no vale la pena.
NOTA 3/10
sábado, 5 de enero de 2013
DE CINE: MALEFICIO (THINNER)
Año: 1996
País: USA
Duración: 92 min
Director: Tom Holland
Ficha completa AQUÍ
ARGUMENTO
Billy es un abogado obeso que no muestra demasiados escrúpulos a la hora de aceptar clientes. Un día, mientras vuelve en coche de una fiesta acompañado de su mujer, atropella a una anciana gitana. Ésta muere y el abogado es absuelto en el juicio.
COMENTARIO
Pues otra adaptación más de una novela de Stephen King, publicada bajo el seudónimo de Richard Bachman. Confieso que siempre voy con pies de plomo cuando me dispongo a ver alguna película basada en un libro del escritor de Baltimore, porque se puede uno encontrar de todo: desde films que funcionan a las mil maravillas como “la milla verde” o “cadena perpetua” hasta insultos en imágenes del estilo de “la rebelión de las máquinas” o “sonámbulos”.
Maleficio es de esas que se mantienen en el medio, no es mala pero tampoco destaca especialmente. Y es una pena, porque la novela es de mis favoritas.
La cinta se limita en cubrir a grandes rasgos los hechos expuestos en el libro, así pues tenemos a un abogado con sobrepeso que no tiene muchos reparos en defender a todo tipo de delincuentes y criminales, incluyendo mafiosos del más diverso pelaje. Una noche, volviendo a casa, mientras su mujer le practica una felación atropella a una mujer gitana y la mata en el acto. En el juicio, el abogado se alía con el juez y el jefe de policía cubriéndose las espaldas y es eximido de toda culpabilidad.
No obstante, no cuenta con que será pasto de una maldición promovida por el padre de la gitana, que le hará perder peso vertiginosamente sin control y sin poder hacer nada para evitarlo. Con la desesperación que otorga irse consumiendo poco a poco, el letrado hará lo imposible para librarse del maleficio, cayendo en una ciega espiral de venganza que arrasara con todo lo que tenga a su alrededor.
En el apartado de interpretaciones, nada destacable salvo el protagonista Robert John Burke, que está muy bien en su papel de hombre dispuesto a todo para salvar su vida. Los efectos especiales están bien hechos, sobre todo la caracterización de hombre obeso que en cada secuencia pesa un poco menos. Un aplauso para los maquilladores.
La dirección deja que desear, demasiados planos estáticos y un continuo abuso de primeros planos a lo largo de todo el film que restan dinamismo, quizá con otro tipo de técnicas de grabación hubiera quedado mejor... quien sabe.
Con el ya típico y cuasi obligatorio cameo de Stephen King haciendo de farmacéutico, Maleficio es una película entretenida pero... me quedo con el libro.
NOTA 6/10
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